sábado, 3 de junio de 2017

Tu mirada contagiaba nervios que se me quedaban en la garganta. No quise pensarlo más. Desde el primer contacto con tu boca sentí que subía al cielo. Si hay algo que siempre supe con certeza es que nuestros labios encajaban a la perfección. Los ojos cerrados y el corazón más abierto que nunca. Cada beso que me dabas, un latido. Hoy cada beso son como un millón. No todo ha sido fácil, pero ahora mismo sé que sólo quiero estar entre tus brazos. Esta noche, como todas las que no estoy contigo, echo de menos tus palabras. Se me clava cada te quiero, me derrota cada te amo. A veces no entiendo nada, pero me da tanto igual. Sólo están tus ojos, tus manos, tu espalda, tu boca. Tu pecho y mi cabeza apoyada en él mientras me rodeas con tus caricias. El universo desaparece. Quiero besarte tanto que me faltan días, quiero comerte tanto que me falta piel. Quiero que me agarres fuerte, no me sueltes la mano. Quiero que hagas turismo por mi cuerpo. No quiero despertar si no es a tu lado. No sé cómo más decirte el calor que siento en el pecho cuando tengo tu presencia conmigo. No sé cómo más decirte la adicción que tengo a tus besos. Creo que hace tiempo que se me dan mal las palabras. Mejor te presto mi saliva y tú te encargas de los versos.