sábado, 31 de diciembre de 2016

Toca lo que toca.

La vida es rara. Hoy acaba el año. Ayer me compré un vestido divino para esta noche y espero sentirme segura cuando me lo ponga. Las cosas van bien aunque yo esté mal. Todavía no consigo que mi cabeza me deje disfrutar de las cosas buenas que tengo en la vida sin colarme malos pensamientos y sensaciones. Sigo siendo un desastre y parece que la cosa va para largo. Aun así, lo reconozco, las cosas van bien. Acabo el año de forma muy distinta a como lo empecé. Este año ha sido el más raro, el más cambiante. Ha sido el año de tirarme a la piscina, de atreverme, de decir lo que siento. De asumir que he perdido personas, de comprender que he ganado otras. Este año he llorado tanto, pero han sido lágrimas necesarias. Como siempre, sigo sin querer cambiar nada del pasado, a pesar de todo. Ahora mismo no sé dónde estoy, quién está conmigo, quién dejará de estar. No sé qué necesito, qué quiero (bueno, esto sí lo sé), qué me pasa. Voy caminando con los ojos vendados, pero me da igual. En 2016 he evolucionado mucho. Me siento bien con quienes me han acompañado este año. Me siento bien con quien he sido este año.

Deberes pendientes: Pensar más en mí misma y menos en personas que no van a estar dispuestas en hacer la mitad por mí. Dejar de arrancarme las cejas. Parar de sabotear mi propia felicidad con pensamientos de mierda. Creerme eso de que alguien puede quererme. Ser capaz de quererme yo. Dormir más. Trabajar más. Luchar más. Disfrutar más. Siempre más.

PD: Me siento muy feliz porque ninguno de mis deberes de este año sea adelgazar.


jueves, 24 de noviembre de 2016

Frío

Calle fría,
casa fría,
habitación fría,
silla fría,
cama fría,
sábanas frías,
manos frías,
mejillas frías,
boca fría,
corazón helado.

domingo, 30 de octubre de 2016

(Y qué bien sienta.)

Empieza a llover y la tierra mojada se hace incómoda. El césped ha crecido mucho y me hace cosquillas en la cara. Me levanto. A lo lejos veo el sol entre las nubes, pronto saldrá el arco iris. Me estirajo bien y suspiro fuerte. El aire es puro, da gusto respirar. Me pongo a caminar al frente, sin mirar mucho por dónde voy, sólo camino.

Llego a un precipicio.

Tengo miedo.

Me dejo caer.

Tengo miedo.



Vuelo.

domingo, 18 de septiembre de 2016

Autotransplante de corazón.

No borraré tus fotos. Siempre procuré ser sincera, lo sabes, contigo no me cortaba un pelo. No, le tengo demasiado cariño a nuestras fotos. Eran estúpidas, pero nuestras. Éramos estúpidos, pero juntos dejamos de serlo poco a poco. Juntos aprendimos y amamos. Y fue maravilloso. 

Yo siempre estaba con mis mierdas y tú aguantabas verme autodestruirme cada día. Tú siempre me llevabas la contraria y conseguías que levantara la voz. Pero daba igual porque éramos nosotros. Porque cada caricia era tan sincera que dolía en el pecho y cada abrazo me fundía en ti. Porque cada suspiro que solté en tu cuello y cada beso que planté en tu espalda se quedaban cortos para demostrar lo que me hacías sentir. Todo daba igual porque era amor. No borraré tus fotos porque era amor.

Pero ya no somos los mismos. Ya tuvimos tiempo de tocar el cielo. Ya no pienso en ti, pero sigo pensando en lo que fuimos. Sigo pensando en la sensación de volar. Quería parar a oler la tierra, a escuchar mis pasos firmes. Quería caminar con mis propios pies hacia la montaña más alta y gritar con todas mis fuerzas. Pero volar... ay, volar era increíble y caminar cansa. 

Es difícil no añorar que te quieran tan bien como tú me querías. Que te quieran, simplemente. Es difícil no quedarse sedienta de caricias, de "buenas noches", de besos en la frente. Echo de menos no esconderme, dejarme llevar, no tener miedo a nada. Sentir que importo. Volver a tocar el cielo.

Pero no... yo por ahora me quedaré tumbada en la hierba.



jueves, 5 de mayo de 2016

.

Desorden. Sinsentido. No quiero morir, soy demasiado cobarde. Volver a nacer. Otra vida.
Cierro los ojos empapados. Me desgarro la piel, se abren mis entrañas. Estoy saliendo. Ya no estoy aquí. 
Vuelo. Observo cómo me alejo de mí misma. Lo he conseguido. Me dejo atrás. Soy libre.



viernes, 22 de abril de 2016

Lloraba



Gritaba. No sabía por qué. Por nada.
Nada. Cuando hay mucho, pasa a ser nada.
Tiene sentido para mí.
Sería algo así:


(En la última imagen ya no hay nada, sólo un fondo negro.)

A lo mejor estoy loca y esto es sólo un intento de sentir que tengo algún motivo.
A lo mejor nada sólo es nada.

En mi sueño gritaba. 
Ya hasta grito en mis sueños lo que no me sale despierta.
Pero no alivia, aprieta aún más.
Al despertar, apagar la alarma, volver a dormir porque sí. Ya no por sueño.
He aplazado tantas veces la alarma cada diez minutos que la música acababa por sonar en mi sueño.
Leí hace poco que dormir en periodos muy cortos es malo. 
Yo lo hago tanto que quizás por eso me encuentro tan mal todo el tiempo.
Al despertar, mirar al techo.

A veces, sin venir a cuento, me da por pensar en los momentos que he sido humillada.
Me dolían más los que me humillaba yo misma por cagarla.
Entonces pensaba. Quizás la culpa de esto no es de nadie.
Puede que realmente merezca romper los espejos y esconder la cabeza debajo de la tierra.
Porque es lo que soy.

Lloraba. Todo el tiempo. Ya no estoy soñando.
Soy tan débil que daría lo que fuera por poder quedarme en la cama días enteros.
Y mientras me escondo bajo el edredón, lamentarme por no hacer nada.
Así soy yo. No hago cosas, sólo me quejo.
Tengo tanto al alcance de mi mano y duele tanto verme no agarrar nada.
Dejo el tiempo pasar. Me toco las cejas. Muevo las piernas.
Pensándolo bien, las únicas cosas que hago con mi vida son malas para mí.
Pienso en comer para que el tiempo pase más rápido, pero si lo hago es peor.
Me acuesto tarde y me levanto temprano. Me duele la espalda. Me muerdo las uñas.
Decepción.

Si al menos el mundo exterior tuviera algo que ofrecerme.
Pero es aún más mierda que lo de dentro.
No han servido de nada todos estos años de evolución. Sólo para reproducirnos.
Esa es la diferencia, que ahora somos más. Aún más odio.
Es algo que encuentro en común tanto dentro como fuera. 
Autodestrucción.

Ni si quiera puedo hacer las cosas que creía que podía.
Inútil.

Distancia.
Ni si quiera entiendo por qué alguien podría quererme así.
No entiendo nada. Pero lo necesito.
Cuando estamos juntos es raro, porque soy igual que en soledad. 
Pero algo cambia. El vacío se llena.
Soledad.

A lo mejor nada sólo es nada.
Si no hay problema no hay solución.
Sólo sé que no estoy bien.
Pero no hay nada. Vacío.
Odiaba el mundo. Odiaba la vida. Me odiaba.

Lloraba.

miércoles, 6 de abril de 2016

Oh, girl.

Chica, no tengas miedo. Quiérete a ti misma. Por dentro y por fuera, porque esta eres tú, única, como cada una. Conócete, mírate, tócate. No te creas lo de que para presumir hay que sufrir, no te creas lo de que la felicidad depende de lo que ellos quieren que dependa. No hagas caso de quien dice que las mujeres no se masturban, ni de los que quieren que te pongas a dieta. Descojónate de los que vean inapropiado que lleves bikini si tienes un michelín y de los que te consideren menos real por ser delgada, o incluso por haber nacido en el cuerpo "equivocado". Sonríe a los que te quisieron ver caer mientras andas pasos firmes. Grita, que te oigan. Hazlo todo, no hagas nada, pero que siempre sea lo que tú quieras. Mujer, no tengas el miedo que quieren que tengamos. No dejes de amarte.


viernes, 25 de marzo de 2016

Lo que habita en mí

En mis entrañas escondida
se extiende por mis venas,
se alimenta en mi cerebro
cuando estoy desprevenida.

Es la voz que me susurra,
es los golpes y arañazos.
Ya no sé por lo que lucho,
ya no se qué es lo que gano.

Y ella siempre está aquí,
tras correr durante años
porque no puedo huir
de lo que habita en mí.



viernes, 19 de febrero de 2016

Improvisación


Me apetecía empezar a subir cosas a mi canal, en concreto speedarts, pero no tenía tiempo ni ideas. Así que simplemente cogí la libreta y empecé a dibujar improvisando totalmente, a tinta, a lo loco.
Procuraré llevar más cuidado a la hora de grabar la próxima vez para asegurarme de que la calidad es decente, porque esto da penita.

lunes, 15 de febrero de 2016

Rellene con la respuesta correcta.

Escucho esa voz en mi cabeza una y otra vez,
no hay sentido alguno para mi existencia.
Sólo soy un punto en el espacio;
con posición, sin dirección, en decadencia.
¿Qué hacer cuando no hay nada?
Nada puedo hacer más que ___________.

domingo, 24 de enero de 2016

A sus puestos.

No quiero volver a cometer los mismos errores del pasado.
Cuando miraba constantemente a mi ombligo 
aunque fuera para recordarme lo fea que está mi barriga.
Cuando me lamentaba de mi soledad
mientras no cuidaba lo que ya tenía.
Cuando me quedaba callada para no molestar y entonces perdía. 
Perdía personas, momentos. 
Mientras que por otra parte permitía toxicidad, también por quedarme callada.
Quiero aprender a decir "me importas", pero también a decir "me cansas".

Veo luz. 

Siempre he tenido la estúpida necesidad de hacer los cambios personales a la par con los cambios de etapa, seguramente por mi manía de procrastinar y aplazar tareas pendientes.
"A en punto me pongo a estudiar." "Ups, ya son y 10, mejor lo dejo para y media."
Esta vez lo vi claro. Lo vi tan claro y necesario que me atemorizaba. La idea de no llegar a cumplir mis expectativas me desgarraba y me hacía verme estancada.
Pero hubo luz. Veo luz y cada vez estoy más cubierta de ella. 

Quizás sea cantar victoria demasiado pronto, pero al menos puedo decir que he participado.

sábado, 16 de enero de 2016

Pierced.

Ya no me gustan ni la mitad de lo que me gustaban entonces. 
Pero me traen buenos recuerdos. En constante evolución.


Grafito sobre Ingres A4 - 2015